Modulación Emocional por ROLANDO ARDON LEDEZMA

Con tanta inseguridad con la que vivimos en las ciudades se nos ha formado la conducta del sobresalto, así nos mantenemos a flote, pero a un costo muy elevado de repercusiones mentales y físicas, la ciudad nos ha convertido en seres sobresaltados. Ante el temor permanente es necesario aprender a regularnos emocionalmente para reducir un poco el impacto del miedo urbano.
El estudio científico del comportamiento emocional humano ha experimentado enormes avances en la última década. El concierto neuro científico no ha sido ajeno a este desarrollo, gestándose en su interior una subdisciplina: la neurociencia afectiva. Su objetivo principal es dilucidar los sustratos cerebrales de la respuesta emocional, valiéndose de métodos y técnicas provenientes de diversas áreas científicas afines (neurobiología, neurociencia cognitiva, psicobiología, psicología, etc.)
Existen diversos componentes de la emoción que pueden ser abordados científicamente. Uno de ellos es la regulación emocional, la cual ha sido estudiada extensamente desde el punto de vista conductual y recientemente también lo han sido sus concomitantes biológicos. Aquí se revisan las estrategias de regulación emocional que han recibido más atención, las consecuencias que suponen para los individuos que las utilizan, los mecanismos cerebrales que sustentan dichos comportamientos y un modelo de la vulnerabilidad/resiliencia derivado de dichas concepciones.
Aunque se reconoce la existencia de variadas formas de estrategias de regulación, dos han sido estudiadas más ampliamente: la reevaluación (asignar un significado “no emocional” a un evento) y la supresión (controlar la respuesta somática de una emoción. (scielo.chile).Yarnoz S. considera que cuando los sentimientos no están bien gestionados, el pensamiento sufre las consecuencias. Avances científicos recientes han mostrado como el desarrollo interrelacionado de emoción y cognición se basa en la emergencia, maduración e interconexión de circuitos neuronales complejos situados en varias áreas del cerebro, incluidos el cortex prefontal, la corteza límbica el telencéfalo basal, la amígdala, el hipotálamo y el tallo cerebral. Los circuitos implicados en la regulación emocional interactúan con los implicados en las funciones ejecutivas tales como planificación, juicio y toma de decisiones -que están estrechamente relacionadas con el desarrollo de las habilidades de solución de problemas durante los años preescolares.

En términos de funcionamiento cerebral, podríamos decir que las emociones apoyan las funciones ejecutivas cuando están bien reguladas, pero interfieren con la atención y la toma de decisiones cuando están mal controladas. (Damasio, 1999)

¿Que influye en la capacidad de regular los estados emocionales?

Las diferencias de temperamento, basadas en la organización biológica de cada individuo, influyen indudablemente en los diferentes recorridos evolutivos de cada niño y en la forma en que desarrollan estrategias individuales para controlar sus emociones durante los años preescolares y siguientes. Presentan un reto para los padres y otros adultos que deben responder de manera diferente a diferentes tipos de niños.

La salud emocional de los niños – o su ausencia- está íntimamente ligada a las características socioemocionales de los ambientes en los que viven y se desarrollan. Niños que viven en ambientes donde existen problemas de salud mental de los padres, adicciones o violencia familiar se enfrentan a amenazas importantes para su desarrollo emocional. Varios estudios han demostrado que la experiencia de maltrato crónico, extremo e incontrolable, producen cambios mensurables en el cerebro en maduración (Glaser, 2000)

Las habilidades tempranas de los niños para negociar con sus emociones son importantes no solo porque sientan las bases para el futuro, sino también porque afectan su actual funcionamiento social con sus padres, profesores e iguales. Varias investigaciones demuestran que las diferencias en cómo los niños comprenden y regulan sus emociones están estrechamente asociadas con las percepciones de los profesores y de los iguales sobre su competencia social, y lo queridos o no que son estos niños en la guardería y la clase de preescolar. Berastegi. J, establece que son varias son las estrategias para el manejo inteligente, no impulsivo de la Ira que también sirven para el temor:

• Capacidad reflexiva: Trata de establecer una relación acción – reacción entre el medio ambiente que nos rodea y nuestras respuestas a sus estímulos, con el fin de poder establecer la diferencia entre los hechos que ocurren, el significado que podemos captar de ellos y el valor que les otorgamos según la relevancia que manifiesten en nuestras vidas. Una de las técnicas posibles a realizar es tratar es hablar del incidente con alguna parte neutral.
• Ver las cosas de forma más positiva: De esa manera evitar crear más pensamientos que aviven la intensidad de la emoción.
• Relajación y distracción: actividad física, pasear, distracciones varias,…
•Autoafirmación: Afirmación o reforzamiento de las propias ideas, capacidades o valores. P ero cuidado, la autoafirmación no significa abrirse paso pisando a los demás o ser indiferente a los derechos de los demás.

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